La Batalla del Caribe: Una Leyenda Moderna
“las palabras si muerden”, no son un simple ladrido de perros echados. J.L. Austin (filósofo).
La Batalla del Caribe: Una Leyenda Moderna
En las aguas cristalinas del Caribe, donde los vientos susurran historias de antiguos navegantes y tesoros perdidos, una nueva amenaza se cierne sobre las olas. Se dice que, en las profundidades de estas aguas, donde la luz del sol apenas llega, operan sombras oscuras que traen consigo un veneno mortal.
El Origen del Mal
Hace no mucho tiempo, en las tierras del sur, surgieron grupos que se alimentaban de la desesperación y la ambición. Estos grupos, conocidos como los Cárteles de la Droga, extendieron sus redes por todo el continente, corrompiendo a quienes se cruzaban en su camino. Entre ellos, dos nombres resonaban con particular temor: el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua. Se decía que estos cárteles estaban dirigidos por altos funcionarios de un gobierno lejano, quienes, seducidos por el poder y la riqueza, habían vendido su alma al demonio de la ambición.
El Veneno destructivo
El veneno que estos cárteles producían no era cualquier veneno. Era una sustancia que destruía comunidades enteras, arrancando familias de sus raíces y dejando tras de sí un rastro de desesperación y muerte. Este veneno cruzaba mares y fronteras, llegando hasta las tierras del Norte, donde las comunidades florecientes se veían consumidas por la adicción y la violencia.
Los Aliados en las Sombras
Mientras tanto, en las sombras, se frotaban las manos los aliados de la derecha extrema. Estos, que anhelaban recuperar el poder perdido, veían en la intervención de los salvadores del Norte una oportunidad dorada. Soñaban con que los “libertadores de América”, con su poderosa flota naval, lograban salvar a Venezuela del odioso narcotraficante y, de paso, les devolvían el control del país.
La Llamada a las Armas
En las altas torres de poder del Norte, los sabios y los guerreros se reunieron para discutir cómo enfrentar esta amenaza. Entre ellos, un líder sabio y valiente, conocido como Marco Rubio, alzó su voz. "La droga es una amenaza a la seguridad de nuestras tierras", declaró. "Estos grupos operan con impunidad en aguas internacionales, exportando veneno que está matando a nuestras comunidades. Debemos actuar, y actuar ahora."
El Despliegue de las Fuerzas
Así, se ordenó el despliegue de una poderosa flota naval. Mas de 8 Barcos de guerra, con sus cascos brillantes bajo el sol, se adentraron en las aguas del Caribe. Marinero tras marinero, soldado tras soldado, se prepararon para la batalla. Vociferaban al mundo que su misión era muy buena, proteger las aguas, interceptar el veneno y llevar justicia a aquellos que habían sembrado el caos.
Pero en las tierras de Venezuela, los legítimos hijos del libertador de cinco naciones, el pueblo no cayó en la trampa de esos supuestos salvadores de la humanidad.
Recordando su historia de lucha y resistencia, se unieron bajo la bandera de la soberanía, la autodeterminación y la independencia. Se dieron cuenta que era un engaño más de estos supuestos enviados de la divina providencia a salvar el mundo. Enarbolaron frases del libertador Simón Bolívar:
"Desconfiad de los extranjeros, aunque os digan que vienen a salvaros."
“Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza”
“Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para pagar la América de miserias en nombre de la Libertad."
"Nuestros enemigos no son solo los españoles, sino también aquellos que buscan someternos bajo nuevas cadenas."
"La independencia es el único bien que podemos legar a nuestros hijos."
"No permitáis que ningún poder extranjero interfiera en nuestros asuntos internos."
"Juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor, y juro por la Patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma hasta que no haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español (ahora gringo)."
Líderes valientes emergieron, inspirados en estos pensamientos inmortales. Inspiraron a la gente a defender su tierra y su dignidad. "No permitiremos que fuerzas externas decidan nuestro destino", “somos la esperanza del continente”, proclamaron.
La Batalla en las Aguas
Las aguas del Caribe se convirtieron en un campo de batalla. Las olas, antes tranquilas, ahora albergaban el sonido de motores y el eco de órdenes gritadas. Los cárteles- comandados por la madre de los carteles, la DEA, - acostumbrados a operar en la sombra, se vieron sorprendidos por la fuerza y la determinación patriota. Uno a uno, sus barcos fueron interceptados, su veneno confiscado y sus líderes llevados ante la justicia.
El Triunfo de la Soberanía
La verdadera victoria no vino de las armas extranjeras, sino del espíritu indomable del pueblo venezolano. Con coraje y determinación, rechazaron la intervención externa y a sus aliados internos. La derecha extrema, que había visto en los salvadores del Norte su oportunidad, se encontró con una resistencia inesperada.
El pueblo venezolano, unido y decidido, logró preservar su soberanía e independencia.
La Lección del Caribe
Y así, la leyenda de la Batalla del Caribe se transmitió de generación en generación, recordando a todos que incluso en los tiempos más oscuros, la valentía y la determinación pueden vencer al mal. Pero también sirvió como un recordatorio de que la verdadera victoria no está solo en la fuerza de las armas, como dijera el presidente Maduro, sino en las ideas libertarias del padre de la patria y en la esperanza de un futuro mejor.
En Venezuela, la historia terminó con un final feliz: la soberanía y la independencia prevalecieron, y el pueblo demostró que su destino estaba en sus propias manos.







